Salamanquesa común

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Tarentola mauritanica

Reptil

Muy común en muros, grietas de rocas de granito y paredes de edificios, tanto en la ciudad como en los pueblos de Ávila.

Cuerpo aplanado con piel cubierta de tubérculos o bultitos.

La salamanquesa común es la reina de las noches de verano en Ávila. Es ese pequeño reptil de aspecto prehistórico que vemos inmóvil junto a las farolas o en las paredes de granito de nuestras casas, esperando pacientemente a que un mosquito o una polilla se acerque. Su piel es de un color grisáceo o pardo que cambia de tono para confundirse con la piedra, y está llena de pequeños bultitos que le dan un aspecto rugoso. Lo más asombroso de ella son sus dedos: son anchos y tienen unas láminas especiales que funcionan como un velcro natural, permitiéndole caminar por el techo o por cristales lisos sin caerse. En Ávila es un animal muy respetado y querido, ya que es una auténtica «máquina» de comer insectos molestos. Tener una salamanquesa en la terraza es tener el mejor insecticida natural del mundo, y verla cazar con sus movimientos rápidos y precisos es todo un espectáculo de la naturaleza urbana.

¿Sabías
qué...?

¿Sabías que sus dedos no tienen ventosas ni pegamento? Se sujetan gracias a millones de pelitos invisibles que crean una fuerza física asombrosa.

Trucos para su reconocimiento

¿Dónde vive en el término municipal de Ávila?

Muy común en muros, grietas de rocas de granito y paredes de edificios, tanto en la ciudad como en los pueblos de Ávila.

¿Por qué es importante?

Ecosistemas en los que podemos encontrarlo

Permanece atento cuando te encuentres en los siguientes ecosistemas, si afinas buen la vista y el oído, podrías encontrar rastros interesantes.

Ecosistema urbano

Buenas prácticas de observacción

Juega y aprende

sobre la biodiversidad de Ávila

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