Escarabajo aceitera común
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Berberomeloe majalis
Insectos
Habita en zonas de pastizal seco, bordes de caminos y áreas abiertas con sol en todo el término de Ávila.
Cuerpo muy largo, negro y sin alas funcionales.
La aceitera común es uno de los escarabajos más llamativos y fáciles de reconocer que caminan por los suelos de Ávila, especialmente cuando llega el calor de la primavera. Lo que más nos sorprende al verla es su enorme abdomen, que parece haber crecido demasiado para su cuerpo, y que luce unas bandas transversales de un color rojo o naranja muy vivo que sirven de aviso a los posibles depredadores. Es un insecto que no vuela, ya que sus alas son muy pequeñas y apenas cubren una parte diminuta de su espalda, por lo que pasa su vida patrullando los caminos y los bordes de las tierras de cultivo con un paso lento y decidido. Su nombre de «aceitera» viene de un mecanismo de defensa muy curioso: cuando se siente amenazada, expulsa por sus articulaciones unas gotitas de un líquido amarillento y aceitoso llamado cantaridina que puede irritar la piel. Es una pieza fundamental de nuestra fauna que nos recuerda que en el suelo de Ávila se libran batallas invisibles y existen estrategias de supervivencia asombrosas que merecen nuestro respeto y observación pausada.
¿Sabías
qué...?
¿Sabías que su color rojo es un código de colores de la naturaleza? Se llama aposematismo y sirve para decir «¡Cuidado, no me comas que soy tóxica!».
Trucos para su reconocimiento
- Cuerpo muy largo, negro y sin alas funcionales.
- Bandas transversales de color rojo o naranja intenso en el abdomen.
- Cabeza grande con antenas articuladas muy visibles.
- Movimientos lentos y pesados por el suelo.
¿Dónde vive en el término municipal de Ávila?
Habita en zonas de pastizal seco, bordes de caminos y áreas abiertas con sol en todo el término de Ávila.
¿Por qué es importante?
- Sus larvas son parásitas de abejas silvestres, equilibrando sus poblaciones.
- Es un indicador de la salud de los suelos no transformados.
- Forma parte de la biodiversidad única de los ecosistemas mediterráneos.
Ecosistemas en los que podemos encontrarlo
Permanece atento cuando te encuentres en los siguientes ecosistemas, si afinas buen la vista y el oído, podrías encontrar rastros interesantes.
Buenas prácticas de observacción
- Si la ves en el camino, no la toques con las manos desnudas.
- Evita pisarla, ya que se mueve muy despacio y es vulnerable.
- Respeta las zonas de tierra suelta donde suelen excavar.
- Explica a los más pequeños que es un animal para observar, no para jugar.